El sector de la iluminación y la bombilla Led está viviendo una revolución estos últimos años.
Desde la aprobación de la Directiva Ecodesign 2009/125/CE, se ha establecido un calendario para que los fabricantes y distribuidores de bombillas adapten sus productos a los estándares europeos de eficiencia energética.
La iluminación por LED tiene un impacto positivo en el certificado de eficiencia energética mejorando la calificación energética en locales y oficinas.
En esta carrera tecnológica, la gran ganadora de la iluminación doméstica es sin duda la bombilla Led.
De forma que habréis podido observar en centros comerciales, supermercados, ferreterías y tiendas de bricolaje como el aspecto, características de las bombillas ha ido variando en los últimos tiempos.
Así pues, las clásicas lámparas o bombillas incandescentes han ido dejándose de comercializar progresivamente.
En 2009, la Directiva Europea fijaba que se tenían que dejar de vender las bombillas menos eficientes: las incandescentes de más de 100W.
Más adelante, en 2010, les tocó el turno a las de más de 75W, en 2011 a las > 60W, en 2012 a las > 40W y 2016 era el turno de las bombillas halógenas, aunque el último reglamento (UE) 2015/1428, aprobado en 2015 ha dado un poco más de margen, permitiendo comercializar las bombillas halógenas hasta septiembre de 2018.
A medida que las etapas de la directiva no permitían la comercialización de las antiguas bombillas incandescentes, han surgido en el mercado nuevas bombillas más eficientes.
En las primeras etapas de la sustitución, las bombillas CFL o fluorescentes aumentaron mucho sus ventas, pero es sin duda en estos momentos la bombilla Led la más eficiente y popular del mercado.
Pero ahora que ya sabemos que la bombilla Led es la más eficiente.
¿Cuáles son sus características y cómo elijo la bombilla Led que necesito?
Para poder elegir adecuadamente la mejor bombilla LED debemos tener en cuenta las siguientes características y propiedades.
Hasta no hace mucho tiempo, nos habíamos acostumbrado a clasificar las bombillas según su potencia eléctrica pero las bombillas incandescentes tienen un rendimiento muy bajo, menor del 20% (llegan a perder un 85% de la energía en emisión de calor y no en producción de luz).
Por este motivo, nos tenemos que acostumbrar a clasificar las bombillas según su flujo luminoso o potencia lumínica y no por su potencia eléctrica.
La unidad del sistema internacional de medidas para medir el flujo luminoso es el lumen, que mide la potencia luminosa de la fuente de luz.
En el siguiente cuadro, podéis ver la comparativa entre las potencias eléctricas de diferentes tecnologías de bombillas.
Como podéis ver, la bombilla LED es la que presenta potencias eléctricas más reducidas para un mismo flujo luminoso, por tanto, las que gastan menos y las más eficientes:
Lúmenes |
LED |
Incadescentes |
Halógenas |
CFL |
350-450 |
4 W |
30 W |
25 W |
8 W |
450-650 |
7 W |
40 W |
35 W |
9 W |
650-800 |
11 W |
60 W |
50 W |
14 W |
800-1500 |
15 W |
75 W |
60 W |
17 W |
1500-1800 |
18 W |
100 W |
100 W |
20 W |
Otro aspecto muy importante para elegir una bombilla Led es la temperatura de color que es el tono de la luz emitida y se mide en grados Kelvin.
Cuanto más elevado sea, mas frío y azul será el tono de la luz.
Por el contrario, para una luz cálida se necesitan valores bajos.
Si queremos una bombilla que emita un tono parecido al de las antiguas bombillas incandescentes, tenemos que elegir un tono cálido.
La vida útil de una bombilla es la cantidad de horas durante las cuales la bombilla debe funcionar correctamente.
En las etiquetas de venta de las bombillas, se tiene que indicar el número de horas medio aproximado.
Para las bombillas Led, la vida útil es muy elevada situándose de media en los modelos de calidad en las 40.000-50.000 horas.
Quizá el único y mayor inconveniente de las bombillas Led es su elevado coste en comparación con los otros tipos de bombillas.
Por este motivo, es importante elegir una bombilla Led de calidad, ya que los componentes electrónicos que alimentan el Led son los que determinarán la vida útil de la bombilla y permitirán que su precio se amortice en pocos años, mientras que una bombilla de poca calidad, a la larga nos puede salir más cara.
El ángulo de apertura del haz de luz nos indica la amplitud que iluminará el flujo luminoso de nuestra lámpara y se expresa en grados. Dependiendo de si queremos una luz focalizada en un punto o bien una luz de ambiente para toda la sala elegiremos este parámetro.
En el etiquetado energético de las bombillas LED deben estar especificadas las diferentes especificaciones técnicas.
Entre ellas debe también aparecer la etiqueta de certificación energética común ya en cualquier etiquetado de un electrodoméstico.
Las clasificaciones energéticas A son las más eficientes.
Finalmente, otra ventaja respecto las bombillas CFL o fluorescentes es su encendido instantáneo, ya que estas últimas tardan un poco en obtener su máximo rendimiento lumínico.
Además las bombillas Led, respecto a las bombillas CFL o fluorescentes, son menos contaminantes, ya que a diferencia de estas, para su funcionamiento no utilizan pequeñas cantidades de mercurio.
Eligiendo la bombilla que tenga las características técnicas que necesitamos y buscando una bombilla que tenga una buena relación calidad precio, podemos estar seguros de haber realizado una buena elección.
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