La energía cinética es aquella forma de energía que tiene un cuerpo cuando está en movimiento.
Al poseer este tipo de energía, el cuerpo en movimiento tiene la capacidad de mover a otro y traspasarle esta energía, produciendo de este modo trabajo.
Dentro de los tipos de energía, la energía cinética se encuentra en el tipo de energía mecánica, ya que necesita un trabajo o movimiento para que se produzca.
Esta es una de las formas de energía que se puede observar normalmente en la naturaleza sin que exista intervención alguna del hombre.
Como se mencionó, para que un cuerpo pueda adquirir esta energía cinética o de movimiento, de acuerdo a este concepto de energía, es imprescindible que a este cuerpo se le aplique fuerza durante un tiempo determinado, mientras mayor sea el tiempo en que los dos cuerpos estén en contacto, mayor será la energía cinética que el objeto adquiera y esto se transmitirá en la velocidad que este objeto adquiera.
Adicionalmente, otro factor que influye en la fuerza cinética que se transfiera es la masa del cuerpo.
Pongamos el ejemplo de una piedra de 0.5 gr que se dirige contra el lateral de un vehículo con una velocidad de 2 km/h, esta piedra no va a hacer absolutamente nada. Sin embargo, si esta piedra pesará 1 tonelada y se acercara al mismo vehículo a la misma velocidad, destruiría este vehículo.
Para aplicar esta lógica en números, necesitamos ver la fórmula de la energía cinética:
En esta fórmula de energía cinética, cabe recalcar que debe existir coherencia entre las unidades que empleemos.
De este modo, si m se mide en kilogramos (kg), v se mide en metros sobre segundos (m/s) con lo cual la fórmula obtiene un resultado que se mide en Joules (J) – kg*m/s
Para continuar con la explicación, es importante denotar que una vez empezado el movimiento del cuerpo, el objeto mantendrá su energía cinética a menos que su velocidad cambie.
Para explicarlo de un modo práctico, en un ejemplo ideal en que un coche se mantuviera con una velocidad constante de 80 km/h, la energía cinética de este cuerpo también se mantendría constante, sin embargo, si el mismo carro debe disminuir su velocidad, su energía cinética va a disminuir de igual forma.
Para que un cuerpo regrese a un estado de reposo (en el que carece de energía), es necesario que exista un movimiento o trabajo negativo.
Tomando el mismo ejemplo del coche, suponiendo que este se encuentre en una superficie totalmente recta y que haya tenido una velocidad inicial de 80 km/h, si se deja de apretar el acelerador, la velocidad y la energía cinética del coche van a disminuir progresivamente hasta detenerse debido a la fuerza negativa de la fricción del pavimento.